No mezclar las pinturas con los pinceles
porque se abren los pelos.
Enjuagarlos con el medio que corresponde
a la pintura que estamos usando.
Siempre que usemos medio oleoso, luego
de lavarlos con solvente lo lavamos con
agua y jabon, moviendo suavemente los
pelos del pincel para que se limpien bien
luego de enjuagar.
Siempre que se enjuague el pincel,
para quitar la pintura golpear el mismo
contra las paredes del recipiente y no
presionarlos sobre el fondo porque se
deterioran los pelos.
Nunca deje sus pinceles descansando
en el agua de enjuague durante mucho tiempo
pues terminarán perdiendo su forma
original.
No permita que el agua de enjuague de
los pinceles supere la altura de la virola
pues si deja mucho tiempo los mismos en
agua, el esmalte protector de los mangos
terminará agrietándose provocando
su descascaramiento y pérdida de
fijación de la virola al mango.
Nunca guarde los pinceles en recipientes
no ventilados, es preferible dejarlos
secar antes de guardarlos.
Cuando carga pintura hágalo hasta
las 3/4 partes del recorrido de los pelos,
la acumulación de pintura en la
virola provocarán que esta, al
secarse, abra los pelos perdiendo el perfecto
corte a cincel en los chatos y la perfecta
terminación en punta, propios de
un buen pincel redondo.
Nunca utilice sus pinceles para mezclar
pintura. Hágalo con espátulas
y si no tiene espátula con algún
cuchillo plástico. Esta es una
de las peores agresiones que puede sufrir
un pincel.
Ni bien termina de trabajar limpie sus
pinceles del siguiente modo: 1) Utilice agua fria
(el agua caliente puede acelerar el proceso
de secado en los acrílicos) 2) Barra los pelos del
pincel con suavidad sobre un pan de jabón
común. 3) Hágalo sin
presionar, suavemente. Vuelva a enjuagar
presionando los pelos con su dedo pulgar
e índice hasta ver que no salen
más restos de pintura. 4) De ser necesario,
repita la aplicación de jabón
y enjuague hasta que no quede ningún
rastro de pintura.
Si se hubiere acumulado pintura en la
virola, puede usar un pequeño cepillo
(un cepillo de dientes es óptimo)
para "empujar" la pintura hacia
afuera, pero siempre con suavidad.
Por último, barra nuevamente
su pincel en el jabón y con la
ayuda de los dedos índice y pulgar
acomode los pelos a su formato original
y deje secar.
Antes de volver a usar su pincel, enjuague
para quitar el jabón. Deseche el
agua jabonosa pues esta impedirá
la adherencia de la pintura.
El mango es parte de su pincel, puede
limpiarlo con una esponja suave con jabón
para quitarles los restos de pintura y
mantener la estética de sus pinceles
como recién comprados.